Araña el hielo y no mires hacia abajo

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Hoy os traemos una nueva actividad a pesar de que no está pensada ni enfocada para personas sin experiencia sino todo lo contrario. La escalada en hielo supone un reto para los alpinistas más experimentados ya que el riesgo está a cada paso o a cada estocada de nuestro piolet por lo que te desaconsejamos que te dejes llevar por las imágenes y , si lo deseas, busques ayuda profesional.

Escalar siempre ha estado presente en nuestra memoria genética. De pequeños nos encantaba trepar a todo aquello que parecía una montaña, nos sentíamos protagonistas de las pelis de aventuras o mejor, nos sentíamos libres como lo eran nuestros antepasados. La evolución de los deportes de montaña ha hecho que existan decenas de variantes a la hora de disfrutar de este entorno aunque algunas con más riesgo que otras.

En esta que os presentamos hoy lo primero que hay que tener en cuenta es la calidad del hielo, obvio,no?. Hielo cristalino, hielo plástico, hielo costra o podrido, hielo azul o hielo glaciar son algunos ejemplos de los tipos que nos podemos encontrar. Cada cual se desarrolla en un terreno diferente y formándose de acuerdo con los condicionantes climáticos de la zona y de la época del año. No es lo mismo una pared de hielo en enero que en diciembre con fuertes ventiscas al igual que no presentará la misma solidez un bloque expuesto al sol en febrero que otro a la sombra en mayo.

El material para la escalada en hielo es muy variado. Empezando por los pies tendremos los crampones, esa especie de zueco con pinchos que veis adosados a las botas de los alpinistas en invierno. Los hay de varios tipos pero van relacionados con el tipo de bota que llevéis que en este caso casi se puede decir que obligatoriamente deberán ser rígidas para que las plantas del pie no sufran y tengáis mayor tracción. Por otro lado estarían los piolets, esa especie de “mini pico” que sirve para trepar y para apoyarse en la nieve. En este caso buscaremos piolets curvos que nos ayuden a “engancharnos” a la pared y que , sobre todo, tengan una dragonera ( elemento que la une a la muñeca) para evitar perderla cuando el cansancio aparezca. Por último entraríamos en el apasionante mundo de las cuerdas, mosquetones, arneses, etc….pero esto lo dejamos para un próximo artículo.

Lugares para practicas este deporte hay cientos pero nosotros os aconsejamos que si vais a empezar os decantéis por la zona de pirineos ( Huesca rules!!!) ya que cuenta con todos los servicios y un entorno que no os dejará indiferentes.

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